martes, 24 de septiembre de 2013

El Fogón

No recuerdo cuando fue la última vez que había estado en uno. Al intentar rememorarlos no podía separarlos de imágenes de la infancia y de la adolescencia un poco desdibujadas y entremezcladas. Lo que si tenia presente, era la sensación de frió en la espalda y el calor que casi quema en la cara.
Me acordara o no todos los fogones anteriores en donde estuve, este era definitivamente distinto. Era El Fogón. Era el momento de cumplir un sueño y fue tan mágico y perfecto como debía ser.
Estaba el frío que, aunque no sea muy amiga de él, era más que necesario para poder disfrutar de este calor de fogón, y ¡hasta se corrieron las nubes para que se vea la luna!
Mientras caía el sol, bajaba la temperatura, se iba armando el fuego y se organizaba lo que sería la comida, tuve la gran oportunidad de escuchar la avant premier del sueño e inmortalizarlo en fotos.
Cuando todo estuvo listo y estaban todos los invitados, nos sentamos alrededor del fuego. Comenzaron las canciones en compañía de la guitarra y se cumplió EL SUEÑO!
Le siguieron muchas otras canciones desafinadas, mucha alegría y diversión. La infaltable picada y un riquísimo pollo al disco.
Una hermosa noche con esa sensación de encantamiento que genera el fuego, rodeada de cariño y buena onda. ¡Les dejo un poco de ese hechizo para que se deleiten!








lunes, 16 de septiembre de 2013

Arañas sobre las teclas

Esto de sacarle fotos a mis amigos se esta volviendo una adicción. No por las fotos en si, sino por los momentos que se generan. Llegar, que te esperen con el mate y cosas ricas, charlar de la vida y tener la posibilidad de presenciar un show sólo para mi de parte de mi querido Alexis Degrik (http://alexisdegrik.blogspot.com.ar/).
No solamente escuche sus temas, sino también su historia. Su primer teclado, sus primeros pasos en la música y algunas pequeñas anécdotas de esas entrehiladas en la composición de cada canción.
Me fascino ver como sus manos se transforman en arañas que recorren las teclas generando hermosos sonidos. No parece físicamente posible, pero ocurre!! 


Fue un hermoso rato lleno de conexión. Pude sentir y ver a través de mis ojos la pasión que tiene por la música. Por eso quiero compartirlo con ustedes esperando que con mi relato y mis fotos les lleguen las emociones que viví en ese momento.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Toma 2, Irish Session

El viernes pasado por esas cosas de la vida, termine en una Irish session. Todo comenzó con una llamada el jueves a la noche a una amiga. Le pedí sacarle fotos tocando el bodhran y le pregunte si había alguna session próximamente. La respuesta fue "mañana, pero no se si voy". Por suerte si fue, y yo también con la cámara al hombro dispuesta a sacarle fotos a ella. 
Cuando llegue me enteré que eran muy pocos los asistentes. Por supuesto entre ellos mi amiga, varios compañeros de danza irlandesa y otros amigos. Claramente me sentí como en casa y me puse a sacar fotos como si nadie estuviese viendo.
Por supuesto le saque las fotos a mi amiga, pero también muchas otras a los músicos, a mis amigos bailando, a la reunión en general. Cientos de fotos en pocas horas. Por eso acá quiero compartirles algunos de esos instantes, para que disfruten tanto como yo ese rato mágico llamado Irish Session.








lunes, 26 de agosto de 2013

De cámaras prestadas y fotos lunares

Mi amor por la fotografía empezó desde muy chica. Tenía una cámara compacta rosa y violeta con la que le sacaba fotos a mis muñecas en distintos escenarios. La cama, el jardín, la terraza....
A los 16 me propuse estudiar fotografía y me compré mi cámara reflex analógica Pentax... pasaron los años... la tecnología... y mi cámara quedó guardada. En algún momento la reemplace por una pequeña digital de bolsillo mucho más práctica, pero no tan "artística" por así decirlo.
Hace unos días, algo cambió. Le pedí prestada una cámara reflex digital a un amigo con la excusa de un proyecto que estoy llevando a cabo. Decidí probarla el sábado en mi clase de danza para estudiar su funcionamiento. Lo que me sorprendió (o no) fue la felicidad que me causaba tenerla en mis manos y poder plasmar esos instantes.
Esa sensación no quedó ahí. El mundo se empezó a "llenar" de momentos y cosas para fotografiar. Las ganas de tener la cámara siempre conmigo, que habían quedado en el recuerdo, volvieron.
Esta musa repentina se convirtió en volver rápido a mi casa para juntar fragmentos de noches de luna llena e inmortalizar a amigos en reuniones y en sus actos cotidianos.
Poder cristalizar en un instante el movimiento de esos adorados zapatos o encontrar la belleza de mis amigos (así como los veo yo), eso es lo que amo de la fotografía. Es el poder mostrar mi recorte del mundo. De alguna manera eso es lo que me llevó a armar este blog. Lo que me inspira es lo que me rodea, pero no es objetivo. Esta plagado y transformado por mi mirada de las cosas. Por eso acá les dejo 3 de las tantas fotos que vinieron y vendrán.



martes, 18 de junio de 2013

Dulce de Quinotos

Hace unas semanas un amigo me pregunto si me gustaban los quinotos. Eso derivó en que a mis manos, llegaran una gran cantidad de estos pequeños frutos naranja. De más esta decir, o quizás es lo más relevante, que provenían de la casa de su abuela.
Mientras que los comía muy feliz pensé, ¿cómo me puede gustar tanto ésta fruta extremadamente ácida? La respuesta fue tan rápida como la pregunta en si. Es que, cuando como quinotos, me transporto instantáneamente a mi infancia. A la casa de mis abuelos. A mi mamá comiéndose la cáscara y dándome el interior super ácido. A los juegos. A los inviernos. A las fuentes llenas de ravioles de los domingos. Una hermosa melancolía de recuerdos y sensaciones.
En manos de mi madre, los quinotos pasaron a ser dulce. En su nueva forma volvieron a generarme esa agradable sentimiento, pero esta vez tenía más que ver con los mimos de mi mamá, su  gusto por cocinar cosas ricas los días de frío y con esa calidez del hogar.
Con toda la significancia que tenían ahora para mi esos frascos de dulce, recién hecho y todavía tibio, casi lo obligue a mi amigo a que se lleve uno. No le estaba simplemente compartiendo el dulce, le estaba queriendo regalar un poquito de mi infancia enfrascada. 

miércoles, 5 de junio de 2013

Kilts everywhere!

El sábado asistí por primera vez un Ceilidh de SAPA ( http://www.sapa-band.com.ar/ ). En esta oportunidad se realizó en un antiguo colegio del barrio inglés de Lomas de Zamora.
Cuando llegue, me sorprendí más por lo familiar que era la reunión, que por la cantidad de hombres en falda. Gente de todas las edades se distribuía entre las mesas y los stands de comida y  artesanías celtas.
Hombres, mujeres y niñas usaban por igual el tradicional kilt escoces. Tanto es así, que me arrepentí de no haberme puesto el mio, heredado de mi madre, que podría haber usado con total impunidad en esta ocasión.
Más allá de la siempre impecable marcha de la banda y la danza de los bailarines, todos tuvimos la oportunidad de participar de los bailes tradicionales. Sencillas coreografías muy divertidas y alegres tanto para mirarlas como para bailarlas. (Nota para mi misma: recordar la próxima ¡nada de ir con tacos!)
A fin de cuentas es un gran evento para vivir la cultura escocesa y compartirla en familia o con amigos; aunque, como yo, no pertenezcas a esa colectividad.


lunes, 27 de mayo de 2013

1 Fin de Semana, 3 Cenas, 17 Amigos

Este último fin de semanas tuve una pequeña maratón de amigos con la ¿escusa? de la comida. Fueron tres cenas con comidas totalmente distintas y un total de 17 amigos. Viernes irish stew y champ. Sábado fondue de queso y torta de brownie. Domingo una seguidilla de comida que empezó con muffins de chocolate, continuo con una picada, la siguieron canelones y cocluyó con flan y almendrado.
Pero, ¿qué es lo que realmente hace que nos juntemos? Y es ahí a donde quiero llegar con este post. No es la comida, aunque por momentos lo parezca. Es el compartir. Es el estar horas cocinando y poniéndole mucho amor a lo que vamos a comer todos juntos. Son las charlas eternas poniéndonos de acuerdo con la fecha y el lugar del encuentro, es toda la decisión del que comer, del que lleva y que hace cada uno.
A fin de cuentas no importa si salio rica o no la comida, si se quemo o si alguno gasto más plata que otro. Lo valioso de juntarse con gente que te aprecia y que te aporta a tu vida. Que te acompaña en el camino. Es compartir las cosas lindas y apoyarse mutuamente cuando las cosas no están tan bien.
Mis amigos son una de las cosas que mas aprecio de mi vida. Lo mejor es que son todos muy distintos. Cada uno me aporta un color diferente, otra luz, otra experiencia. Hacen un poco más rica mi existencia todos los días.
Por eso, lo que hoy me inspira son ustedes, Mis Amigos!